¿Qué tal?

¡¡Hola!!

 

Tanto tiempo sin pasar, ahora es más que todo una pasadita express, (Como siempre u.u), hay mucho por hacer y tan poco tiempo, en fin...

 

 Hay unas cosillas varias que quiero contarles:

 

1.- El próximo año se estrena la película de The lovely bones acá en Chile (No recuerdo la fecha)

2.- El próximo año también se estrena Alice in wonderland, versión de Tim Burton (Johnny Deep es el sombrerero loco, Mia Wasikowska es Alicia, Anne Hathaway es la reina blanca y Helena Bonham Carter es la reina de corazones)

3.- El próximo Jueves salgo de clases (¡Bien por mí!)

4.- Voy a tener más tiempo para actualizar el blog más seguido y de pasar por sus blogs también...

5.- Ya me decidí y a parte de Maskaradas (Buuu) voy a publicar también una historia que por ahora no tiene nombre (Tiene una graaan lista de posibles nombres) y son mis dos historias más largas de ciencia ficción... Las voy a publicar acá para que ustedes me ayuden a escoger un nombre, les cuento de que tratan luego.

6.- Mañana tengo que salir a una actividad al último rincón del mundo con unos niños porque mi mamá es catequista y se le puso que yo debía "Animar" a los niños de 4 a 12 años... Si no escribo hasta el Miercoles esos niños me mataron.

 

 Bien en caso de que hayan llegado así de lejos les dejo un resumen de "La historia sin nombre"

 

 Como ya dije antes, Maskaradas, dejame vivir, el vals del terror y sin nombre (xD) forman parte de un mismo universo, bien, los nombres anteriores fueron reemplazados por otros (Descontando el nombre Lucía, ese se mantiene), de tal forma, Lucy es de Dejame vivir, Catalina de El Vals del terror, Daniela es Abby, y Antonia es Joanne de la historia sin nombre.

 Como todos ya saben de lo que trata Maskaradas no les voy a dar la lata explicando eso, así que vamos a lo que nos importa:

 

 La historia está muy poco pulida y su personaje principal es Antonia, ella vive con sus dos hermanos menores y su papá (Su mamá murió cuando sus hermanos eran bastante pequeños así que no la recuerdan), su hermano mayor esté estudiando en la universidad en Valdivia así que practicamente nunca le ven. Antonia desde siempre se ha hecho cargo de sus hermanos y desde que su madre murió también ha tenido que cuidar a su papá, a quien aprecia mucho, pero como está en la edad dificil (16) le da muchos dolores de cabeza, ella tiene un primo predilecto llamado Luis, a quien le encantan las peliculas de terror y le ha traspasado su gusto a ella, Antonia le tiene terror a todo eso, pero disfruta de la compañía de su primo.

 

 La historia comienza luego del final de Déjame Vivir, con Lucy intentando salir de su depresión y toda la cosa rancia (Ya les conté el final u.u) los papás de Lucy nunca han sido "Tan" comprensivos con ella así que se sienten incómodos con ella en ese estado, razón por la cual aceptaron dichosos cuando Antonia propuso llevarsela con ella durante las vacaciones a la pensión de una tía en el norte.

 

 Cuando llegan Antonia se da cuenta que no solo hay turistas en la casa de su tía, sino que también unos inquilinos inesperados, personas que se pasean por los corredores de noche y que hacen que las cosas se pierdan, Lucy parece divertida con el miedo infundado de su amiga, pero Antonia insiste, hasta que sus sopechas se comprueban el día que conoce a Oscar, el joven que vivió en esa casa para el siglo XIX, poco a poco se van haciendo amigos (Después de un gran susto inicial) y él le explica cosas sobre los diferentes mundos y estados que hay en la tierra de los vivos y muertos. Todo sería color de rosa de no ser por una visita inesperada en la pensión, un hombre que parece saber demasiado sobre la historia de esa casa y sobre Oscar, alguien que parece querer lastimar a Lucy a Antonia.

 

 Bien si les sigo contando probablemente les diré el final, así que mejor aquí paro, si quieren luego les cuento de lo que tratan las otras dos historias, diganme cuál quieren que publique primero, porque yo no me puedo decidir.

 

 BYE-BYE NANODA!!

Fragmento de Maskaradas.-

 

48 horas.



 El antiguo reloj de la casona embrujada dio las 12 en punto, en una esquina de la cuidad un bebé lloraba en los brazos de una madre desesperada, 4 cuadras más adelante un joven reía de la vida mientras compraba flores a su novia. El reloj seguía sonando y de entre los viejos tejados una figura esbelta y proporcionada hacía acto de presencia, el viento jugaba con sus largos cabellos formando ondas que se rompían al chocar contra su cuerpo o su rostro.

 

8 cuadras al sur dos jóvenes abandonaban el hogar vestidas con sutiles escotes y graciosos trajes que no alcanzaban a cubrir toda su humanidad, caminaban a paso lento y una de ellas se veía más decidida que la otra.


* * *


Tras los cabellos ondulantes apareció con el viento la silueta recortada desde la oscuridad otra persona, pero esta era más corpulenta, de cabellos cortos y además era mucho más alto que la otra.

 

- ¿Te apetece una fiesta para calentar la sangre? -Murmuró con ronca voz el hombre recién aparecido.

 

- Me encantaría -Respondió la extasiada chica con un leve acento inglés- ¿But que disfraces llevaremos? -Dijo al tiempo que reía con sus propias palabras.

 

- ¿Qué mejor disfraz que la misma noche queridísima Rose? -Respondió el hombre sin inmutarse.

 

- ¿Está bien que dejemos a Daemon fuera de todo esto? -La voz de la chica sonaba un poco preocupada.

 

- Él está muy ocupado con sus cosas, busca la estirpe perfecta ¿Qué más podemos hacer por él más que mantenernos fuera de su camino?.

- But my darling, si se llega a enterar de que lo dejamos fuera de nuestros planes de caza -Frunció el entrecejo a tal punto que sus cejas eran prácticamente una misma-¡Oh my...! no quiero ni pensar en ello.

 

- ¿A qué le temes Rose... -Cuestionó el hombre mientras posaba sus labios en el cuello de la chica- A que Daemon te haga daño porque le hicimos el favor de darle paz, o es que... -Acalló la última parte al sentir como todo el cuerpo de la chica a su lado se tensaba- ¿O es que acaso temes que tenga éxito en su búsqueda y que encuentre algo que brille más que tu?

 

- ¡Dante! ¿Que me insinúas con eso?

 

- Tu sabes exactamente lo que quiero decir my darling. -Dijo esto último imitándola a ella, pero con un tono despectivo.

 

- Please, I'm not like Pauline, yo no estoy todo el día tras el cariño de Daemon, para mi sólo estás tu dear Dante.

 

- Entonces, ¿A qué le temes?

 

- ¡I'm not scare!, Solo soy precavida, no es nada personal my dear.

 

- ¿Nos vamos?.

 

- Ok, but no me hago responsable de lo que pase.

Y así como aparecieron de la nada, pareció que el aire se los había llevado dejando el tejado totalmente vacío y una brisa fría atravesando el lugar.


* * *


Unas 13 cuadras al sur las chicas caminaban sin siquiera imaginar lo que se les venía encima. Lucía iba con paso seguro y a veces volteaba a mirar a sus rededores buscando algo, Daniela la miraba con impaciencia mientras sentía como una súbita ráfaga de viento helado pasaba por su lado erizándole la piel, por un segundo creyó sentir unos dedos aún más fríos que el viento cerrándose sobre su cuello, pero el contacto sólo duró segundos.

 

- Lucy ¿Estás segura que vamos en la dirección correcta?

 

- Por supuesto Dani, ya te dije que tengo invitaciones, y si las tengo es porque obviamente sé a dónde vamos -Respondió ella con la mayor naturalidad del mundo, algo típico en ella.

 

- Recuérdame, ¿Desde cuándo que tu vas a fiestas de disfraces?

 

-Preguntó un poco más calmada mientras señalaba sus disfraces, ella vestida de diablita negra, casi desnuda y a Lucy vestida de ángel blanco en las mismas condiciones.

 

- ¡Aquí es! -Anunció ignorando la pregunta de su amiga.

 

- ¿Aquí? -Señaló un lugar de mala muerte, lleno de graffitis, con la pintura descascarada y lleno de borrachos en el exterior.

 

- ¡Ya llegó mi ángel! -Gritó una voz masculina desde en interior del local, al abrirse la puerta se escuchó el eco de unos parlantes con música a todo volumen- Pensé que ya no vendrías Lucy linda.

 

- Fabi tú me conoces, yo jamás me pierdo una fiesta -Contestó entre risas ahogadas- Mucho menos si es tuya.

 

- ¿Y quién es ella? -Señaló apuntando con el dedo a Daniela.

 

- Ella es la amiga de la que te hablé -Respondió mientras llamaba a la chica con la mano para que se acercara- Fabi ella es la Dani, Dani este es el Fabi.

 

Sin darse más presentaciones Lucía siguió hablando un buen rato con Fabián mientras Daniela miraba con más atención el lugar donde se encontraban, al parecer estaban cerca de la plaza de armas, porque pasó frente a ella con Lucía hace un rato, por los rededores no se veían casas o locales habitables, era una zona abandonada y muy mal poblada. Al volver a mirar el lugar de la fiesta se dio cuenta que en realidad los "borrachos", eran guardias disfrazados, si cualquiera se pasaba de listo esos tipos los sacarían a patadas, o peor, con las armas que estaban escondidas bajo sus ropas, tal vez aquel lugar era clandestino, tal vez esa era la razón por la que todo se veía mal y roñoso, era una fiesta secreta y Lucía estaba invitada, un escalofrío recorrió la espalda de Daniela al darse cuenta que ella no pertenecía allí y lo fácil que era para los guardias sacarla de ahí por la razón o la fuerza si es que se presentaba la ocasión.

 

- ¡Dani! -Sintió el grito de su amiga desde el interior del local- ¿Vienes o no?

 

- Si, ya voy -Asintió mientras la seguía silenciosamente a través del largo corredor con luces parpadeantes de colores en el techo.

 

El corredor era estrecho, daba la sensación de claustrofobia porque cada vez se hacía más angosto, ¿Ese era el lugar adecuado para una fiesta?. Cuando el corredor era tan estrecho que tenían que avanzar en fila india apareció frente a sus ojos un gran salón que tenía cuatro corredores más -Mucho más cortos que el primero- que desembocaban en otros salones con más personas, una de las compuertas tenía una cinta con un papel que decía V.I.P, y hacía allá los estaban conduciendo Fabián.

 

Detuvieron el avance durante unos minutos para que Lucía saludara a Verónica, una chica alta y muy delgada con piercings en su rostro y orejas, hablaron durante unos momentos en los que salió a relucir el tema del embarazo de ella y sus planes para con el bebé. Tras la interrupción siguieron avanzando por el salón, muchas chicas la miraban con ¿Envidia?, y los hombres les hacían gestos, Lucía los respondía todos y ella se limitaba a bajar la mirada y seguir hacía delante, nuevamente se detuvieron, Fabián sacó la cinta y volvieron a pasar por un corredor, este estaba totalmente sin luz, era irónico, "la luz al final del túnel" eran las luces de una fiesta con todo y drogas incluidas, para Daniela la vida secreta de su amiga nunca fue secreta en realidad siempre supo lo que pasaba en su vida, y aunque intentó intervenir, Catalina y Antonia le recomendaron que lo dejara, todas tenían su propia vida, tal vez era hora de que ella también tuviese una.

 

Cuando entraron al salón de fiestas especiales la luz pegó de golpe en los ojos de las chicas y un aroma dulce invadió el ambiente, ¿Incienso? No, algo parecido, pero no era incienso, era algo mucho más fuerte y mareante, salió de su ensoñación al sentir un pequeño empujón tras de ella, en menos de un minuto se encontraba en una de las esquinas del lugar y totalmente perdida, pero no se sentía ni desesperada ni intranquila, aquel lugar parecía el más adecuado para esconderse en lo que terminaba la fiesta -Con o sin ayuda policíaca- por lo que no se hizo mayor problema. Desde la posición en la que se encontraba podía ver casi todo lo que pasaba en la fiesta, fácilmente pudo ver a Lucía coqueteando con un moreno alto y a Fabián perdiéndose entre las personas en el bar que se encontraba en la parte norte del lugar ocupando un buen pedazo de pista.

Varias veces su visión era tapada por una que otra persona o por alguien que le pedía bailar, aunque nunca aceptaba, desde el rabillo del ojo pudo ver dos grupos de personas a derecha e izquierda respectivamente, con una única diferencia, el de la izquierda eran solo hombres y el de derecha eran solo mujeres, se entretuvo un tanto mirando de cuando en cuando en aquellas direcciones y a su amiga que ya pasaba de las tres canciones con el moreno, volvió a mirar hacia la barra, Fabián estaba "saboreando" a una conquista, una trigueña de baja estatura vestida de vampiresa, en el centro pocas parejas bailaban y el corro de mujeres al lado derecho de la pista se había disuelto, el de hombres estaba más concurrido aún, y tan absorta estaba que no notó que un hombre la miraba fijamente desde el otro extremo de la habitación, al mirar hacia Fabián nuevamente vio como hablaba con un chico extremadamente guapo y señalaba en su dirección, estos al notar que ella los veía le hicieron gestos para que se acercara, Daniela caminó con paso inseguro y lento por la pista, pero no alcanzó a llegar hasta la barra porque unos fuertes y fríos brazos la tomaron por la cintura y la jalaron contra una pared, temerosa buscó a Fabián y al chico, pero vio que se reían y que el hombre generosamente le "ofrecía" a la vampiresa, buscó también a Lucía, pero ella estaba muy ocupada devorándose al moreno, no tuvo más opción que enfocar su vista en el frente, y enseguida sus ojos vieron un rostro amable, pero rígido mirándola penetrantemente con ojos de un extraño color ciruela -seguramente a causa de las lentillas que debía usar para no desentonar con su disfraz-, todas sus facciones estaban rígidas menos una sonrisa que intentaba ser amigable.

 

-En estos asuntos el más rápido siempre gana la mejor presa -Dijo con un tono de voz y una excitación que influyeron miedo en Daniela- ¿Quieres bailar conmigo?

 

-Yo... -Buscó las palabras en su cabeza antes de pronunciarlas- Estoy un poco mareada lo siento.

 

-¿Quieres que salgamos un segundo?

 

-No, no te preocupes -Comenzaba a ponerse nerviosa, el tipo aún no la soltaba.

 

-¿Estás incomoda... -La miró divertido- O es que yo te incomodo?

 

-No, no, no, para nada.

 

-¿Segura, segura? -Comenzó a acercar su rostro aún más al de ella.

 

-Pues... -En un gesto involuntario volvió el rostro, los labios voluminosos y carmesí del chico no traían nada bueno consigo- Puede que si me pongas un poco incomoda.

 

-¿Solo un poco? -Intentando intimidarla aún más siguió avanzando hacia ella.

 

-¡Está bien, mucho! -Gritó y lo empujó para alejarse de él.

Eso era lo que quería escuchar.

 

Y sin decir más la volvió a tomar de la cintura y la besó, esta vez la apretó contra él de manera fuerte, pero a su modo delicada, no había forma de huir de su beso, la despampanante chica del lado izquierdo lo miraba sonriendo, Dante ya había elegido a su presa, solo faltaba ella, paseó la vista por el salón y vio algo que le interesó, con paso seguro salió del corro de hombres, tomó a un chico de la corbata y se fue con él, desde su posición el hombre la vio y dejó de besar a Daniela.

 

- ¿No es verdad que los besos robados son los más sabrosos? -Dijo y antes de que su presa pudiese replicar la volvió a besar y la tomó de la cintura aún más fuerte que antes.

 

- ¿Qué... Crees que haces? -Pudo al fin pronunciar dificultosamente cuando el chico la soltó.

 

- Algo muy común, beso a una linda chica.

 

- Eso es algo que yo no hago.

 

- ¿Qué, besar chicas?, pues a menos que tengas otras tendencias yo digo que eso es bastante normal -Dijo a modo de broma, sonriendo sin mostrar los dientes.

 

- No, besar a un desconocido -Replico enojada y lista para irse, ya era mucha diversión por una noche.

 

- Pues mi nombre es Dante, mucho gusto, ¿Cuál es el tuyo?

 

- Daniela -Contestó de mala manera- ¿Sabes?, cuando dije que estaba mareada lo dije en serio, así que si no te molesta -Continuó alejándose de él- Creo que saldré a tomar aire.

 

- Ningún problema, yo quería salir a fumar un poco, así que ¿Por qué no salimos juntos?.

 

- El humo del cigarro me marea, pero puedes salir por tu lado y yo por el mío.

 

- No, creo que mejor te sigo el paso, puedo aguantarme las ganas hasta que te sientas mejor.

 

Daniela ya no pudo replicar más y salió por el oscuro corredor, se preguntó si es que en esa penumbra podría esconderse de Dante, pero no lo vio como algo posible, era un momento demasiado de películas, continuó rumbo hacia la salida, ¿Cuántas eran las posibilidades de poder escapar al llegar a la salida?, posiblemente ninguna, los guardias de tan solo verla en alguna actitud sospechosa la detendrían, así que solo pudo seguir. Al llegar al salón principal notó que había mucho humo de cigarro y otras cosas fumables de procedencia dudosa, habían personas teniendo relaciones en el suelo y contra las paredes, intentó obviar esos detalles hasta que llegaron al corredor angosto, a penas puso un pie en las penumbras sintió el abrazo del chico a sus espaldas, ¿Se estaba asegurando de que no pudiese escapar y si ese era el caso, de qué?, el recorrido de ahora le pareció mucho más largo que el anterior, y la llegada de la luz fue como volver a nacer, pudo respirar aire puro y el abrazo de Dante se esfumó, en su lugar sintió una mano aferrándose a la suya, al mirar a su lado vio al chico sonriéndole de la misma forma en que había sonreído todo el tiempo, una sonrisa amigablemente fingida.

 

-¿Vamos a la plaza? -Las palabras surgieron de su boca sin ella quererlo, ¿Es que acaso buscaba una manera de quedarse a solas con él?

 

-Me encantaría.

 

Tras el breve intercambio de palabras comenzaron a caminar, Daniela mantenía la vista pegada al suelo mientras el hombre sonreía macabramente, en esos momentos en un lugar de Rancagua un tipo estaba siendo seducido y asesinado lentamente por una despampanante mujer. Al llegar al destino prometido Dante se sentó en una de las bancas apartadas e invitó a Daniela a sentarse a su lado, ella fue, pero se mantuvo de pie frente a él, esa era su oportunidad de irse educadamente.

 

- Mira, lo siento mucho, pero ya se hace tarde y vivo bastante lejos de aquí y a esta hora ya no se encuentra locomoción.

 

- ¿Que hay de tu amiga? -Preguntó cortésmente.

 

- ¿Lucy, que hay con ella?

 

- ¿Es que acaso no la vas a esperar?

 

- No creo que vaya a salir pronto de allí -Dijo mientras señalaba delicadamente el lugar suspirando y se sentaba al lado de él.

 

- ¿Se podría saber qué hace una chica como tu en un lugar como este? Digo porque realmente no pareces la clase de persona que se divierta -Declaró sonriendo mientras atrapaba velozmente el cuerpo de la chica entre uno de sus brazos

 

- ¿Qué quieres decir con ello? -Preguntó inquisitoriamente.

 

- Pues que realmente Dani te ves un poco aburrida, a decir verdad no sé qué es lo que haces aquí Pudiste haberte ahorrado mucho sufrimiento de no haber venido -Pensó el vampiro mientras se acercaba cada vez más a ella.

 

- Es que soy aburrida, no acostumbro salir porque no soy como mis amigas que realmente son lindas, no me gusta exponerme en las fiestas, a demás bailo horrible.

 

- ¿Sabes?, yo creo que eres muy linda -Dijo esto mientras acariciaba la tersa y suave piel de su garganta- De hecho la mayoría de los hombres piensa que eres linda.

 

- No me digas -De repente una somnolencia se apoderaba de ella, no tenía voluntad para mover los brazos ni ningún otro órgano de su cuerpo- ¿Qué... eres?

 

- Solo soy... un hombre -Dijo sonriendo mientras se acercaba a besarla.


* * *


Unas calles al este un joven y un niño discutían severamente mientras caminaban a paso lento, un tercero los seguía unos pasos más atrás y de vez en cuando dejaba ver su opinión con respecto al tema, de repente se detuvo en seco a oler el ambiente y el aire que los rodeaba, cada músculo de su cuerpo se tensó y detuvo la pelea.

 

-¡Drake! -Gritó y el mayor de los que peleaban se detuvo y lo miró seriamente.

 

-¿Qué pasa ahora Cam?

 

-huele -Ordenó suavemente mientras se acercaba al niño que también se había callado y lo tomaba en sus brazos- ¿No te parece familiar?

 

-Huele a drogas, sudor, humanos y alcohol, ¿Qué hay con eso?, cerca de aquí debe haber una fiesta.

 

-No es a eso a lo que me refiero -Dijo secamente el mayor.

 

-Yo huelo sangre y a... alguien -Dijo el niño mientras se aferraba al hombre que lo sostenía en brazos- Es una mujer, creo que está...

 

-Sangrando -Continuó Cam mientras miraba fijamente a Drake- Joshua puede sentirlo, ¿Cómo es que tu no?

 

-Es Dante -Dijo con cuidado mientras se ponía en marcha- ¿Es que acaso nos está siguiendo?, Primero en Buenos Aires y ahora en Rancagua, pero -Se detuvo en seco- Hay algo diferente con esta "mujer", yo no huelo que sea ella la que sangre.

 

-¿A qué te refieres? -Cuestionó inseguro el niño.

 

-El aroma viene de unas 3 cuadras al sur y parece demasiado tosco para ser femenino.

 

-Entonces Dante vino con su amiguita -Le interrumpió el mayor.

 

-Así es, pero Dante si está con una mujer, pero aún no le hace daño ¿Por qué será?

 

-Tal vez se cansó de Rose y ahora quiere seducir a otra ilusa prometiéndole vida, belleza y juventud eterna.

 

-Si es tan burdo como dices Joshua entonces no es nuestro problema -Indicó Drake mientras se volteaba.

 

-¡Espera! -Grito Joshua mientras se aferraba a su camiseta.

 

-¿Qué pasa ahora? -Se volteó molesto el joven vampiro deseando seguir su camino- No es nuestro problema lo que hagan.

 

- ¿Qué pasa si está intentando crear a alguien nuevo? -Le recriminó el menor mientras saltaba de los brazos del mayor al suelo- Tu sabes lo que eso significa.

 

- ¿Qué esperas que haga Josh? -Lo miró desafiante- No es como si pudiésemos evitar que todo el mundo resulte herido, incluso si no es por uno de nosotros los humanos están destinados a morir y a sufrir de todas formas.

 

- Si, pero no a condenarse a la vida eterna -Dijo el menor mientras miraba tristemente al joven que hace unos momentos lo sostenía en los brazos- ¿No crees que sería mucho mejor si pudiese elegir?

 

- ¿Y qué pasa si ella si quisiese ser así?

 

- No todas las mujeres son como Pauline -Reconoció Cam quien hasta el momento se había mantenido fuera de la conversación-

 

No todas las personas está dispuestas a perder su vida, Drake tu lo sabes, esa era realmente la decisión de tu hermana, no podrías haberla salvado por mucho que te esforzases.

 

- Pero esto ahora es diferente tenemos que ayudar a esa chica.

 

- ¿Y por qué? -Susurró Drake decidido a continuar con su camino.

 

- Porque es lo correcto, porque ya no me quiero arrepentir de las decisiones que tome, y porque realmente ya estoy cansado de huir de mi mismo -Respondió con voz suave, pero decidida el menor- Si tú no vas iré yo.

 

- Ve, a mi no me importa.

 

Y así sin más Joshua se volteó y miró a Cam pausadamente, le susurró un leve perdóname y desapareció como un parpadeo.

 

- Él jamás se perdonara el haberme creado -Comenzó Cam- No importa cuantas veces le diga que no me importa el realmente jamás me dejará de mirar como algo por lo que tiene que hacerse responsable, sería bueno si tu intentaras hacerte responsable por él, puede que sea muy mayor, pero en realidad es solo un niño, Josh necesita quien lo cuide y no dejará que sea yo.

 

Tras decir esto desapareció el también siguiendo el camino que el menor había elegido trazar, la ruta más rápida para llegar hasta Dante, la ruta más segura para no ser detectado. Drake se quedó solo y miró melancólicamente el cielo estrellado, las cosas jamás habían sido tan difíciles en su época, la vida estaba adornada por la ingenuidad e ignorancia correspondiente a la sociedad clásica, aquella que se dejaba embaucar con las historias de terror, aquellas personas que temían de las personas como él, o como Joshua, recordó la primera vez que se vieron, fue en Inglaterra saliendo de Yorkshire, aquel pequeño pueblo que lo había juzgado por ser diferente, por ser lo que su clase llamaba "Sacrificio blanco", un humano convertido en lo que era por el cariño de un ser que deseaba su vida, un humano que daba toda su sangre para que su ser querido pudiese vivir más allá de los límites permitidos, Joshua era uno de los pocos casos conocidos en la historia vampírica y desde el día en que sus ojos se toparon mientras el niño lloraba asustado sin lágrimas y suplicaba piedad sin palabras que viajaban juntos. Todavía podía recordar las primeras palabras que Joshua pronunció dos días después de su encuentro, fueron "Mátame, sólo mátame". El recuerdo de aquellos días causaron un leve malestar en la boca del estómago de Drake y pudo darse cuenta de lo egoísta que estaba siendo, se pateó mentalmente y se dirigió a la misma dirección que sus compañeros antes habían tomado, si había un momento para redimirse por no haber salvado a su hermana era ese. Mientras más cerca se encontraba del lugar elegido por Dante para cazar, más fuerte sentía la presencia de humanos, el calor proveniente de un lugar específico, su naturaleza le jugaba en contra mientras sentía como su cuerpo intentaba llevarlo en la dirección equivocada, su sangre clamaba un poco de sangre humana, su apetito un poco de atención, cuando ya estaba a punto de sucumbir ante la tentación vio algo que le heló la sangre, metros más a delante Cam se debatía contra Rose mientras Josh se encontraba tirado en el suelo sangrando un poco, de seguro ella los había atrapado por la guardia baja, ambos concentrados en la búsqueda de la chica, si hubiese elegido dar la vuelta y abandonarlos ¿Qué habría pasado?, sintió un aroma peculiar a su derecha, la sangre de la chica había sido derramada, pero no bebida, no había sido mordida, aún, pero las posibilidades acostumbradas a jugar en su contra le advirtieron que debía escoger entre ayudar a sus amigos o salvar la vida de la desconocida, sus lazos de amistad le llamaron a salvar a Josh y Cam y luego si es que aún quedaba algo de la humana podía encargarse de ella, pero ahora lo más importante era salvar a lo más cercano que tenía a una familia, no podía perderlos, no a ellos.

 

* * *


Daniela respiraba agitadamente tirada en el suelo, Dante estuvo a un segundo de morderla, pero no lo logró, extrañamente el magnetismo ejercido por él se rompió en el momento exacto en que se preparaba para atacarla, impulsada por el miedo lo había golpeado causando que él en su furia la empujara varios metros más allá hasta que su cuerpo había logrado dar contra una fuente cercana, tenía una herida en el hombro y de ella manaba mucha sangre, podía ver como el hombre se acercaba a paso lento a su lado con la seguridad adquirida gracias a su posición de atacante, gracias a la certeza de que era él quien saldría victorioso de aquel encuentro.

 

- Pavre petit -Anunció mientras caminaba hacia ella con una sonrisa burlona en el rostro ya sin miedo de mostrar sus dientes- Siento lástima por ti - Continuó ya cada vez más cerca de ella, a cada paso que daba podía sentir las pulsaciones agitadas de la chica haciendo eco en el suelo que sus pies tocaban- Si tan solo supieses comportarte, quizás podrías haberte quedado a mi lado, como un amuleto quizás.

 

- ¡NO! -La palabra salió impulsada por el miedo dominante, mientras con todas las fuerzas que sacaba del miedo se alejaba penosamente de él- Yo no quiero... -Arrojó las palabras como si las escupiera- ¡Prefiero morir! -Soltó finalmente mientras comenzaba a darse por vencida.

 

- Tus deseos son ordenes cherie -Concluyó mientras se abalanzaba por su cuerpo, algo dentro de su cabeza le anunció a Daniela que ese sería el último momento que pasaría con vida.


* * *

 

 Me complace dejarle la Maskarada rehabilitada... como dije, ya separé las cuatro historias, así que no se sorprendan si llegan a leer por estos lados la historia de Lucy, Catalina o Antonia, porque creanme que puede que las ponga como un impulso nervioso...

 

 Les recomiendo los libros de la Familia Arguenau de Lindsay Sands, la escritora de juego de gemelas.... Pero solo si disfrutan con nuestros queridos chupa sangre!!!!! porque la familia Arguenau dará qué hablar, el primer libro es Un mordisco rápido, pueden conseguirlo en la página de descargas quedelibros.com, de dónde yo lo saqué, no descarguen el pack a menos que sepan inglés... descarguenlo de a uno.

 

Bien creo que eso es todo, pronto les dejo una reseña de la familia Arguenau!!!

 

 Bye-bye nanoda!!!

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